Al amanecer me sentía un poco rara, antes de que me diese cuenta de que ¡yo misma era un periquito a grande escala!, más tarde, después de haberme pellizcado tres veces, comprendí que no era un sueño, fue ahí cuando recordé lo que me pasó ayer miércoles a las 19:00 de la tarde.
Y aquella mujer me decía siempre lo mismo cuando pasaba al lado de ella los miércoles a las 19:00 de la tarde cuando volvía de atletismo, me decía y me decía todo el rato lo mismo <<ni se te ocurra mirar hacia atrás >>. La primera vez que me dijo esa frase no la hice ni caso, literalmente, pase de largo. Al segundo día lo mismo. Pero al tercer día, decidí prestarla atención, y fue el peor movimiento que hice en mi vida, darme la vuelta, al hacerlo noté una temblorosa voz que decía <<ya no hay vuelta atrás, ya lo has hecho>>.

De Marta Raboso Amorín.
ResponderEliminar