Mi cambio físico.

Esta mañana me he levantado bastante tarde, pero al despertarme he sentido algo muy raro, no cabía en la cama. Me asusté bastante porque había cambiado de color, ahora soy amarillo y negro, y también tengo alas y antenas junto a unas largas y finas patas.

Pensando cómo me he podido convertir en una gran avispa a tamaño humano recordé que la noche anterior, en el campo me tragué un gran avispón de un tamaño no natural ya que era más grande de lo normal.

Mi madre llamó a la puerta de la habitación pero me era imposible moverme ya que con las finas patas que tenía y el gran cuerpo abultado no podía salir de la cama. Finalmente mi madre entró en la habitación, la miré y empezó a gritar.


Carlos Medina.

Comentarios