Empieza otra vida
Me desperté con una sensación muy rara, como si tuviera unos cuantos brazos de más. Fui al salón para decírselo a mis padres. Nadie estaba ocupando el salón. Fui a ver si estaban en su habitación, pero ¡no había nadie!. Había una nota en la puerta. Ponía:
"Hijo no se donde estabas esta mañana. Hemos huido a la casa
de tu abuela. Nos hemos encontrado a una enorme polilla que hemos
encontrado en tu habitación. Cuando leas esta carta ven corriendo aquí."
Me pregunté por qué habían dicho que no estaba esta mañana. Yo había estado toda la noche durmiendo en casa hasta aquel momento.Fui corriendo a verme en el espejo y, ¡vi una enorme polilla!.
Pensando, puede que me hubiese convertido en polilla por culpa de la nueva vacuna del Covid-19. Fui el único de mi familia que se la pusieron.
Puse la tele y en las noticias informaban que todos los que se habían puesto se habían convertido en insectos gigantes.
Gonzalo García
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